Descansando
Este muchacho se está haciendo un hueco en nuestra familia y en nuestro corazón demasiado rápido.
Acaba de cumplir dos semanitas con nosotros. Dos semanitas en las que ha demostrado con creces que ha venido para quedarse (bueno, eso lo teníamos claro)
El caso, es que esta semana Pedro ha estado algo malito, nada importante, mocos en los pulmones, y por consiguiente, mucha mucosidad en el estómago. El domingo, el pobre, se pegó una vomitera de escándalo, después de tomarse la merienda, y al poquito, cuando ya parecía que empezaba a encontrarse mejor, rompió a llorar.
Si algo tiene mi hijo es que, aun con su enfermedad, es un niño muy alegre y te lo sabe transmitir, pero cuando algo le pasa y rompe a llorar, consigue que hasta al tio mas duro, se le remueva algo en el corazón, ya que llora con muchísima pena.
El caso es que, en cuanto rompió a llorar en mis brazos, Thor vino corriendo, no estaba en la misma habitación que nosotros. Se acercó con mucha cautela a mi campeón, me miró (siempre que se acerca o va a hacerle algo a Pedro, me mira para pedir aprobación), y con una delicadeza abrumadora, apoyó su cabeza en la palma de la mano de Pedro.
A mi, simplemente, se me cortó la respiración e intenté no coartarle para que hiciera lo que realmente le saliera.
Al ver que Pedro no se calmaba, automáticamente, se puso a lamerle la mano y como tampoco así conseguía calmarlo, entonces ya pasó al ataque....comérselo a "besos" por toda la cara. Que decir, que del susto, mi hijo, automáticamente dejó de llorar, y empezó a reírse.
Solo me pregunto una cosa. Si es capaz de hacer eso, solo con dos semanas con nosotros, ¿que no hará cuando lleve un año viviendo con Pedro?
Seguimos con su adiestramiento, y tengo que decir, que está siendo mas fácil de lo que nunca me hubiera imaginado. Con cuatro meses, la caca se ha reducido en un 80% en casa (solo lo hace por la noche, el pobre no es capaz de aguantar toda la noche) y el pipi en un 60% (este si que se le escapa mas a menudo, pero todavía es joven)
Se sienta cuando se le ordena, cuando se le pone el plano, no come (aunque tenga mucha hambre) hasta que le das el visto bueno. Casi siempre responde a su nombre (eso si, se lo tengo que decir enérgicamente) viniendo hasta donde estoy y sentándose.
Cuando me paro, se para y se sienta o bien se acuesta. Espero que no pierda estas buenas costumbres, pero creo que vamos por el buen camino.
Read more...
















