Toc, toc...¿quien será?, abro la puerta y un señor de Seur con un paquete grande en las manos...Sorpresa!!!!
Todos los que seguís mi blog sabréis de mis
peripecias con el Servicio Técnico de Sony. También sabréis que las últimas noticias que tenía de Sony eran, ninguna. Visto que la empresa no quería atender mis peticiones y mis preguntas decidí que claramente no era con ellos con los que tenía que hablar.
Bien, resumiendo un poco, resulta que me encontraba con una cámara de casi 2.000 Euros que no enfocaba. Que, siempre según ellos, en la última reparación que se había efectuado, había aparecido óxido de salitre, motivo por el cual teníamos el problema de enfoque (y resulta que ya había ido cuatro veces con el mismo problema). Por lo tanto, como el óxido había aparecido por un mal uso por mi parte (arrea), la garantía no cubría dicha reparación, y no solo eso, sino que, automáticamente, la cámara se quedaba sin garantía.
Si amigos, si, habíamos pasado de unos pequeños ajustes, durante todo un año (hasta cuatro veces que fue al Servicio Técnico para reparar el enfoque y nadie había visto nada), a directamente un mal uso de la cámara, por mi parte, y que la reparación la tenía que costear yo (claro esto siempre es lo mas cómodo), una reparación que no tardaron nada en decirme que costaba el 70% del valor de la misma, es decir, unos 1.600 Euros.
Bueno, pues visto esto, recopilé toda la información que tenía en casa, todos los partes de trabajo que había generado la máquina, y todas las veces que había ido al Servicio Técnico, y visto que la empresa Sony, no se dignaba a responderme, me puse en contacto con ellos telefónicamente.
Después de una conversación de besugos de una media hora, y de ver que me estaba topando contra un muro decidí que el camino que había cogido no era el correcto, y que si alguien sabía las veces que la cámara se había estropeado, era el Servicio Técnico. Dicho y hecho, remití el mismo correo a Playmon, le añadí la última conversación que había tenido con la Oficina del Consumidor, y le reclamaba, al menos, una contestación que aclarara todas las preguntas e incógnitas que le había puesto en el escrito.
Bingo!!!
No había pasado ni 24 horas y Playmon me contestó, (ojo Playmon, no Sony), con un correo electrónico, en el cual me daban la razón. Que ellos se habían puesto en contacto con la empresa Sony, y que una vez visto todos los problemas que arrastraba la cámara se iban a hacer cargo de toda la reparación y sustitución de la caja del espejo de la cámara.
Así que justo después de las vacaciones de Semana Santa envié la cámara (por quinta y espero que última vez) al Servicio Técnico. Que aunque me habían avisado de que era un proceso largo, complicado y delicado, creo que lo han hecho en un tiempo record, y que después de tres semanas, ya tengo la cámara en casa, y parece que todo funciona perfectamente, espero que dure.
Conclusión:
Aunque creo que no se debía de haber llegado a estos extremos, creo que Playmon, una vez mas, a respondido como deberían de responder todos los Servicios Técnicos, así que por mi parte, un 10. Creo que otros Servicios Técnicos deberían de tomar nota.
La atención al cliente de Sony, pues eso, un auténtico desastre (brilla por su ausencia), se lavan las manos de todos los problemas y solo te contestan con respuestas prefabricadas, ya sea por teléfono o por correo electrónico.
Espero que nadie de vosotros tenga que pasar por una experiencia igual, un saludo.
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